Conciencia sin gluten

Conciencia sin gluten

Cuando te diagnostican (de celiaquía) de adulta , a una misma y al entorno le cuesta de por sí tener que habituarse a las nuevas pautas en la cocina.

Es importante conocer lo que supone la enfermedad celíaca y la ingesta de gluten en quien la padece, así como las consecuencias de no retirarlo de la dieta.

Para que familia y entorno cercano conozcan es bueno informar y así poder disfrutar de la gastronomía y de las distintas situaciones sociales que, en la mayor parte de la veces van asociadas a la comida.

Sólo es necesario un poco de voluntad y empatía.

En reuniones improvisadas no podemos hacer demasiado. Está en nuestras manos llevar opciones sin gluten en el bolso cuando nos unimos a un espacio en el que no estaba prevista nuestra visita.

Pero en situaciones en las que ya de antemano se celebra un encuentro con personas celiacas o alérgicas es importante (sobre todo de agradecer para nosotros) que el o la anfitriona tengan en cuenta nuestras “necesidades” nutricionales y sepa manejarse en el protocolo a la hora de preparar comida sin gluten.

“Necesidades nutricionales” y “protocolo” suena un poco serio pero en realidad, después de las primeras semanas de adaptación a la dieta, es mucho más sencillo de lo que parece.

Si van a ser muchas personas, lo ideal es no complicarse demasiado. Para una comida, hacer una paella (teniendo en cuenta que los ingredientes no llevan gluten, salvo que condimentemos o añadamos harinas…) es una buena opción, tortilla de patatas, guisos de carne, pescados al horno, carnes a la brasa, legumbres, ensaladas… Si pretendes cocinar alimentos a base de harinas, masas, pizzas o empanadas, lógicamente adaptar y duplicar para la persona celíaca puede ser complicado, tedioso y sobre todo hay que tener cuidado con la contaminación cruzada. Incluso aumenta el tiempo de preparación 2 veces más de lo necesario.

Si hablamos de una celebración informal, en la que el pan de molde y los dulces son habituales, quizá hay que tener un poco más de cuidado o, simplemente, comprar un producto elaborado sin gluten para que la persona celiaca puede también ser partícipe de la celebración. NO es necesario complicarse: en la mayoría de supermercados o herbolarios existen opciones. Así como jamón serrano, jamón de york calidad extra,…salchichas sin gluten,…

Sólo hay que dedicarle un tiempo a la lectura del etiquetado, al igual que se dedica a otras cosas. Cuanto más elaborado y procesado sea un producto mayor riesgo de que esté contaminado, tenga trazas o gluten directamente. Hay multitud de recetas sencillas y ricas a base de frutas y verduras que, por supuesto, también podemos comer.

Ponerte en el lugar de la otra persona (empatía) es importante para poder tener opciones si celebras un cumpleaños. Esa persona agradecerá que hayan pensado en ella para que también pueda celebrar.

Si crees que no es tan importante o no quieres arriesgarte en la preparación de la comida sin gluten, no pasa nada. En ese caso sería bueno que avises a la persona celiaca. De esa forma podrá anticipar y llevar opciones si quiere.

En mi caso suelo llevar dulces, mi propio pan o cerveza sin gluten. Incluso sabiendo que habrá opciones sin gluten.

GRACIAS!!

Yo no puedo quejarme, la verdad. Me rodea gente con mucha conciencia. En el trabajo siempre que se celebra algo, hay opciones sin gluten. Pero, sobre todo, en este post quiero mencionar a Ana e Indiana. Las que siempre se ocupan (y se preocupan quizá en exceso) de tener opciones sin gluten cuando comparto reuniones con ellas. Las que compran, leen etiquetas, preguntan, cocinan antes mi comida y tienen detalles como tener cervezas sin gluten en la nevera o calentar pan (con toda la protección del mundo) en el horno antes de yo llegue, preparan versiones dulces y saladas, ahora con harina de maíz…

En fin, se agradece y se valora un montón, ¡por eso os merecíais un reconocimiento!

Y gracias a todas las personas que, de una forma u otra, nos hacen la vida (o la comida) un poco más fácil! 🙂