Riesgos de no hacer dieta sin gluten

Riesgos de no hacer dieta sin gluten

Ya lo he hablado en otras ocasiones, el único tratamiento para que la persona celíaca pueda sentirse mejor una vez diagnosticada es la dieta libre de gluten. No hay tratamientos (médicos) que, de momento, funcionen. La dieta sin gluten puede ser todo un reto pero es importante convertirla en nuestra aliada.
Conozco algunas personas celíacas que, en ocasiones, transgreden la dieta. No me refiero a involuntariamente, sino a ser conscientes de la transgresión porque se consideran “adictas” a determinado producto y/o alimento (que lleva gluten) y no pueden eliminarlo de su dieta.
Esta ausencia de conciencia por la salud (e incluso ahondando más y si se me permite ausencia de compasión por el propio cuerpo y un@ mism@) puede dar lugar a complicaciones. Mucha gente puede pensar: quizá la persona sigue consumiendo ese producto por falta de información. Es posible, pero en ese caso, también es falta de conciencia por la salud ya que, si no sabes qué productos te hacen daño y cuáles no, (y no tienes interés por informarte) mal vamos.
Algunas de las cosas que pueden suceder si no eliminas ese bocata (que no perdonas) o la magdalenas del obrador de la esquina de tu casa (que están de muerte):

  • Mantenimiento de síntomas: seguirás con tripa hinchada, gases, diarreas, insomnio, infecciones….y todos aquellos problemas asociados a la enfermedad que no se eliminarán nunca si sigues “no perdonando” las pastas de tu abuela.
  • Incremento del daño intestinal: por muy esporádica que sea la ingesta de gluten, el daño se sigue produciendo. Puedes engañarte pensando: “bah, los macarrones de hoy no serán nada…total, llevo un mes sin probar gluten. Mi intestino estará un poco recuperado.” Es posible que tu intestino empiece a recuperarse, pero siempre que la dieta sea estricta…si de vez en cuando ingieres gluten, no podrá recuperar las vellosidades. Nunca. No te engañes.
  • Complicaciones que hasta ahora no habías tenido: dermatitis que surgen de pronto (cuando sólo habías tenido gases), problemas óseos…No sólo es que te puedas sentir como te has sentido siempre, sino que la cosa se puede complicar con nuevos problemitas si no dejas la palmera de chocolate de turno.
  • Problemas asociados a la enfermedad que no se van o que siguen en aumento: y en este caso no me refiero a los físicos, sino también a los psíquicos o emocionales, por ejemplo: fatiga y agotamientos crónicos, malestar general, mal humor y por supuesto depresión.
  • Por último, y no más importante, recuerda que las personas celíacas tenemos mayor probabilidad en inicio de manifestar cáncer a lo largo de la vida de forma que, si seguimos consumiendo gluten de forma voluntaria y se sigue produciendo atrofia, esta probabilidad no disminuirá. Por lo tanto ¿mayor probabilidad de muerte anticipada de forma gratuita? No, gracias.

No es cuestión de alarmar pero sí es cuestión de tener un poco de conciencia sobre la enfermedad celíaca, lo que supone y la forma que tenemos de cuidarnos. Así que, apuesta por la dieta sin gluten, tu cuerpo te lo agradecerá 🙂